Pasillo de un piso pintado tras la reforma
De paredes naranjas con gotelé y suelo sin poner, a un pasillo liso en tono claro con el rodapié rematado.
- Servicio
- Pintura de pisos
Cómo estaba
El pasillo venía con las paredes en naranja intenso y con gotelé de pared a pared. Se ve en la foto el punto donde el relieve ya está empezando a retirarse, con la banda blanca del yeso asomando por las esquinas y por el arranque de las jambas. El suelo estaba todavía sin pavimentar, con los plásticos de obra puestos y las cajas de mecanismos vistas.
Es la situación típica del piso que sale de una reforma: la albañilería está hecha pero el acabado está entero por delante, y el color anterior es uno de los difíciles de tapar.
Qué se hizo
Se dejaron las paredes lisas y se pintaron en un tono claro y neutro, que es lo que pide una vivienda que va a estrenarse o a ponerse en el mercado. El naranja de partida obligó a sellar bien antes de dar el acabado: sobre un color así de saturado, dar directamente dos manos de blanco deja cercos que se ven a contraluz.
El techo se trabajó aparte, en mate, y los remates contra el rodapié y las jambas se hicieron a mano una vez colocado el suelo de madera.
Qué se ve en las fotos
La comparación está tomada desde el mismo punto del pasillo, así que la referencia es directa: el mismo brazo de luz en el techo, las mismas puertas al fondo. En la foto del después todavía se ven sacos y herramientas en la habitación del final, porque la obra seguía en marcha en el resto de la vivienda cuando se hizo la foto.
¿Tienes un piso recién reformado en la misma situación? Mira cómo trabajamos en pintura de pisos, los rangos en cuánto cuesta pintar un piso, o pide presupuesto y vamos a verlo.